REFLEXIONES SOBRE EL LIBRO DE RUT

Rut 1: 1-3
1 Aconteció que en los días en que gobernaban los jueces, hubo hambre en el país. Y un hombre de Belén de Judá fue a residir en los campos de Moab con su mujer y sus dos hijos. 2 Aquel hombre se llamaba Elimelec, y su mujer se llamaba Noemí. Los nombres de sus dos hijos eran Mahlón y Quelión, efrateos de Belén de Judá. Y llegaron a los campos de Moab y allí se quedaron. 3 Y murió Elimelec, marido de Noemí, y quedó ella con sus dos hijos.
Los primeros tres versículos del libro de Rut nos introducen al texto y nos ubican en la época en que esta historia se desarrolla, “en los días en que gobernaban los jueces”.
Esta fue una época de mucha hostilidad en el pueblo de Israel caracterizada por la idolatría y la desobediencia del pueblo de Dios. Nos dice el texto que hubo una hambruna, la referencia a Levítico 26:1-4,18-20 nos habla de las consecuencias de la desobediencia y la idolatría, una de ellas que la tierra no daría fruto ni llovería.
El texto nos dice que Elimelec decide salir de Belén [la Casa de Pan], quizás huyendo de la hambruna y escoge como lugar de residencia a Moab [MOAB: el pueblo de Moab surgió de la relación incestuosa de la hija mayor de Lot y Lot Génesis 19:37], un territorio pagano, idólatra e inmoral que había causado grandes estragos en la nación de Israel.
Elimelec no iba solo, llevaba consigo a su familia, Noemí su esposa y sus dos hijos Mahlón y Quelión, ambos de Belén también llamada Efrata. Dice que no solamente llegaron a Moab sino que se quedaron a vivir allí, y estando en Moab Elimelec muere quedando Noemí viuda con sus dos hijos.
Elimelec se enfrentó ante una situación muy difícil, la nación de Israel estaba pasando un periodo de hambruna y eso lo llevó a tomar una decisión que no solamente lo afectaba a él sino a su familia.
El texto no nos dice que Elimelec buscara el consejo de Dios para esta decisión, o que buscara a Dios y confiara en su provisión en medio de la hambruna, la decisión de Elimelec probablemente fue el reflejo de la decadencia espiritual que atravesaba el pueblo de Israel, quizás actuó en un instinto de supervivencia y pensó que Moab, una tierra extranjera, pagana, idólatra y enemiga sería un lugar “mejor”, sin pensar que vivir en lugar lugar conlleva relacionarse con las personas que viven en ese lugar y eventualmente adquirir costumbres, tradiciones o establecer lazos con los ciudadanos que allí habitan .
Tratando de sobrevivir a la hambruna muere en una ciudad extranjera y deja a su esposa e hijos en esta tierra extraña.
Como hijas de Dios tenemos que tener presente que podemos enfrentar momentos de dificultad, pero es ahí cuando tenemos que recurrir al Señor como nuestra primera opción, y someternos a su voluntad, y confiar en Él. Debemos ir corriendo hacia Él en busca de dirección. Quizás otras veces estaremos en situaciones de disciplina del Señor, pero huir de su presencia no es la solución. Podemos ver a Moab como todo aquello que nos aleja de la presencia de Dios. Las decisiones que tome no sólo me afectarán a mi sino a los que estén a mi alrededor, el pecado no solo me afecta a mi, sino a los que me rodean también.
ORACIÓN: SEÑOR en medio de cualquier circunstancia ayúdame a correr a ti y no a lo que me aleje de ti, ayúdame a confiar en que tu voluntad siempre es para mi provecho y para tu gloria. Amén
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